La mejor estacion

El invierno esta relacionado a la melancolía, la tristeza y la soledad,  pero también esta relacionado a la moda, los chocolates y el sobrepeso.
Al parecer nunca estamos totalmente de acuerdo con nada, lo que sí esta claro es que el invierno es fashion, a diferencia del verano, donde todos visten ropas de baño, pareos, bermudas y gafas de sol.


La playa, las flacas, las chelas, autos en la costa verde y tablistas de todas las edades (los verdaderos tablistas son los que corren en invierno).


En el verano todos quieren estar bronceados, pero nadie quiere sudar, a propósito de sudor, ¿Porque hay chicas que dicen que No sudan o que sudan poco, si eso no es cierto y a sabiendas que nadie les cree lo siguen afirmando?

En el verano todos los días parecen  buenos, hasta que sales a la calle y te enfrentas al calor insoportable, sin saber donde esconderte y te suda todo, absolutamente todo lo que a todos nos suda.

En el verano trabajar resulta difícil y peor aún para los pobres hombres de saco y corbata, pobres rehenes de la primera impresión y la decencia construida.

El verano es bueno para los vendedores de helados y raspadillas, porque se ganan con los culitos de la playa,  pero que pasa con las chicas no tan chicas, que no lograron reducir las grasas mal localizadas producto de las salchipapas, chocolates y lomazos que se empujaron en el invierno, mayormente estas doncellas terminan usando una ropa de baño de una pieza y de color negro porque el negro adelgaza (que terrible)

El invierno en Lima por más intenso que sea siempre se puede manejar, por lo general todos los años siempre se especúla que este año el frió será peor que el del año pasado y siempre logramos superarlo, los que sabemos y podemos hacerlo porque hay muchas gentes en la calle que no les interesa lo que estoy escribiendo, que lo único que les interesa es pasar una noche sin frió y sin hambre, cuando hablamos de frió suena tan frívolo, cuando hablamos de moda suena tan estupido. En fin la vida es dura.

El invierno es gris, pálido, frió, fashion, maniaco depresivo, asesino  inspirador, romántico y abismalmente mejor que el verano.

DEFLAGRACIÓN

Era una noche de verano diferente. Esa noche vi por primera vez relámpagos y truenos en el cielo de Lima, una lluvia de gotas gordas y pesadas que se precipitaron de bruces sobre mí, acompañado con ese olor a mar tan recurrente, pero lo extraño y particular eran los estruendos, descargas y gotones de lluvia. Todo ese cóctel marino y tempestuoso que me tocó vivir a mis doce años. Fue ese el preámbulo, la introducción, la presentación dramática de un evento desafortunado que púde evitar, porque como todos sabemos, nada puede ser más premonitorio y definitivo que una tormenta con relámpagos, truenos y lluvia. El escenario perfecto para un asesino en serie, la música favorita del psicópata, el incienso que prepara el ambiente del violador.

Había caminado casi diez cuadras, vestido con esa sotana infausta que me abrigó durante el trayecto a  casa de mis abuelos. Esa noche tan inaudita me llenaba de angustia y moría de miedo porque noches así nunca había vivido, mi mente proyectaba un desastre, el fin del mundo quizás. Mientras caminaba miraba la luna, estaba llena e inflamada, de color hueso y dejaba ver en su núcleo unas siluetas, algunas parecían caras amargádas, otras parecían la sombra de una pareja enamorada tomando el té en una pequeña mesita, y otras parecian dar una mamada. Cuando tenía ocho años, yo estaba sugestionado con la idea de que la luna de miel era eso, un viaje a la luna, donde iban las parejas que se amaban a celebrar su casamiento con una cena romántica, el lugar más romántico que se pueda sospechar (adoptando una posición llena de sensiblería), pero siendo realistas no tiene nada de romántico un pedazo de tierra fría y desolada en la que sin duda seria el escenario propicio para rodar un film sobre la divina comedia.

La Intencíon

La intención es lo que cuenta. No se ustedes pero que yo sepa las buenas intenciones no pueden salvar una vida.


Si das un examen y lo jalas, le dirás al profesor “tuve la intención de responder bien pero no pude, ¿me aprueba?”

Si tienes que ir a un cumpleaños y no tienes presupuesto para un bonito regalo, siempre hay alguien que te dice, “la intención es lo que vale”,  te reconfortas y regalas ese miserable objeto, que sin duda te costará mas caro porque cuando tu amigo se entere de quien fue el tacañazo que le regalo semejante ridiculez, te despreciará y probablemente para tu cumpleaños te regale cualquier cachina que encuentre, las más barata, la más ridícula.

Si estas en pleno acto sexual con tu novia y ella esta en sus días de peligro (peligro para ti) y como siempre tu nunca te proteges porque es mas rico así,  y de pronto te sobreviene el espasmo orgásmico y se precipita hacia el exterior tu licor seminal, ósea la das dentro, ¿que carajos le dirás a tu flaca cuando el resultado del examen Beta de positivo?, “tuve la intención cariño pero igual la cagué”.

“créeme tuve la intención de pagarte pero me gaste la plata”

Para muchos la intención es muy importante,  pero no lo fué para los prisioneros que jamás fueron rescatados en Vietnam, ni para los damnificados de Pisco, cuando descubrieron que algunas donaciones estaban siendo comercializadas, mucho menos para un paciente de diabetes infectado de VIH en el Hospital Rebagliati.

Cuando tienes que pedir la mano de tu novia o cuando va tu novio a pedir tu mano,  y el padre de la novia o tu padre pregunta al novio “que intenciones tienes con mi hija”,  se podría decir que en ese momento la intención es lo mas importante,  pero ¿te atreverías a decir tus verdaderas intenciones?  Jamás, o dirías que tu intención es llenar de hijos a su hija, engordarla, mandarla a trabajar, comprarle una buena plancha y romperle el culo a patadas, si se puede porque todos sabemos que las novias llegan al altar con cierto trajín vulvar, por no decir que llegan con el culo roto. La pregunta esta demás,  porque siempre la respuesta será complaciente.
(Dispénsenme amigas feministas, no va en serio)

La     intención   no   vale   nada, es un consuelo, el consuelo del mediocre, la canción del conformista, la peor pesadilla de un niño con hambre. La   intención   es   un   pequeño   hombrecillo  escuálido, sin sentido ni talentos,  disfrazado con el traje del que se cree bueno.

¿Y Ahora que Hago?

Una de las situaciones más incomodas, es cuando estas agripado y todos los síntomas se apoderan de ti y de tu voluntad, pero la más incómoda de todas es cuando te encuentras con tu ex mientras caminas con tu novia y si tu novia conoce a tu ex, estas jodido porque en ese momento debes actuar como si todo esta bien, pero tampoco debes sobreactuar que no te interesa,  aunque no te interese, quiero decir si la ignoras completamente, ella (tu novia),  te mirará a los ojos y te dirá “estas pensando en ella, lo sé porque traes esa cara de Huevón”   y es probable que si traigas cara de Huevón pero no es por tu ex si no porque estas pensando en como carajos hacer para evitar que tu novia encarne al demonio de los celos, tampoco debes besar a tu novia y mucho menos hacerle mimos porque ella no lo va a tomar bien, en conclusión pongas la cara que pongas siempre será de Huevón.


Otra situación incomoda es cuando te dejan a solas con una persona que recién te han presentado, personalmente detesto esa situación.  Pocas veces sé manejarlo y lo más probable es que cuando lo intento digo cualquier estupidez y cuando ninguno de los dos hace o dice algo, los minutos se hacen descomunales y el silencio estridente.

Otro momento incomodo es cuando tienes que hablar en publico y traes una gripe de mierda que no te deja en paz, estas parado al frente,  tratando de concentrarte y de pronto sientes que de tus orificios nasales se aproximan unas gotas transparentes en un estado muy liquido, ni bien adviertes que se aproximan las aspiras y sientes un alivio que dura poco porque ahí vienen de nuevo, todos te miran y notan tu incomodidad y tu nariz colorada te arde y ahí vienen las gotas de nuevo.

Cuando las ganas de miccionar te invaden y estas en la combi, sientes que mientras más te acercas a tu casa más se infla tu vejiga de pura pichi , y parece que el destino quiere que te mees los pantalones,  porque siempre pasa algo que prolonga el tiempo de espera, como cuando estas en la puerta de tu casa y no encuentras tu llave y cuando por fin la encuentras, tratas de abrir y te resulta dicífil mientras danzas sobre tu sitio como quien baila un merengue de Wilfredo Vargas, finalmente entras a tu casa gritando “me meo carajo!” y tu baño esta ocupado.

Pero mucho más peligroso es cuando te estas cagando o mejor dicho para los cultos, cuando te sobrevienen las ganas de defecar, cuando tienes esa mierda allí dentro no importa nada ni nadie,  y lo peor es cuando saliste de tu casa y te agarra el dolor en el viaje,  y  una hora después,   y  estas con la hora, lo inmediato es tu cara de ¡Uy Chucha!
Luego un dolor como si te estuvieran masticando las tripas,  y después sientes que alguien quiere sacar la cabeza, quiere nacer antes de tiempo, allí es cuando tu cara cambia de color, de todos los colores, es probable también que sueltes una que otra flatulencia muy dócil y amansada pero que apesta a burro muerto.


Podría seguir describiendo eventos incómodos pero no tengo tiempo. Me cago.

El Mal Sabor

Se cerró la puerta intempestivamente y Bruno quedó mudo, pálido y frió, fríos le quedaron los labios, bajo cero, como las paletas de hielo que comía, una tras otra cuando era niño.


¿Como llegó Bruno hasta allí? como pudo dejarse convencer por su mujer para viajar desde tan lejos a esa casa vieja con olor a humedad, techo alto,  piso con figuras coloniales, enormes puertas de madera tallada y con manubrio de bronce.

Ana su esposa fue a visitar y darle la noticia de su llegada a Esmeralda, una mujer gorda de cabellos blancos y largos, una mujer de seño fruncido, mirada profunda y ojos saltones, Esmeralda fue la nana de Ana cuando era niña, vivió siempre cerca de la casa de sus padres en una pequeña cabaña misteriosa y solitaria como ella.

La casa había permanecido deshabitada por todo el periodo que duró el juicio con su hermana Julia que ahora vivía en Paris, Julia siempre fue distante, ostentosa y fue siempre la mala o al menos esa fama tenía. Julia lo tenia todo en Francia, una cadena de bistrots , un esposo e hijos hermosos, evidentemente sus hijos salieron a su padre porque Julia a pesar de tenerlo todo nunca tuvo la belleza de su hermana Ana pero Julia tenia el autoestima tan robusto que nunca se sintió fea, terriblemente fea como era y Ana tan poquita cosa y conformista, insignificante y desapercibida, nunca sintió envidia por su hermana exitosa, rica y fea, feliz y popular en Europa, Ana luchaba porque su hermana firme el documento que la autorizaba a habitar la casona, porque Julia y Ana eran las herederas de la casa pero Julia se negó a firmar y no aceptó hasta que un juez tras un largo proceso sentenció que dadas las condiciones en las que ella vivía en Francia y su hermana en Perú, no le quedaba otra mas que firmar.

La cocina de Esmeralda era precaria y a pesar de tener luz nunca hacia uso de ella, se iluminaba con unas lámparas de mechero que se remojaba en kerosene. Ana permanecía sentada tomando una taza de té y la gorda Esmeralda dándole la espalda calentando una sopa en una cacerola despostillada, hablaban del pasado de todo lo que tuvo que pasar para que por fin su hermana firme el bendito documento, la gorda vació la cacerola y echo la sopa en un taper de plástico, lo tapó y envolvió con una bolsa de papel, Ana vio la hora y ya habían pasado dos horas desde que dejó a Bruno en la casa, se puso de pie rápidamente, se despidió de Esmeralda y salio de prisa con la bolsa de papel y la sopita caliente para su esposo.


Ana entró de prisa a la casa llamando a su esposo, gritó ¡Bruno!  y la casa le respondió con el eco del vacío y la amplitud del espacio, Ana fue al segundo piso y susurrando el nombre de su esposo, asustada por no obtener respuesta, tragando la saliva, los ojos bien abiertos, escuchando ruidos que no sonaban si no más que en su cabeza, abrió la puerta de la primera habitación subiendo la escalera, la más grande, la que fue de sus padres, esa puerta pareció dar un gran respiro de alivio, como si hubiese querido ser abierta por mucho tiempo, los aromas que envolvían los recuerdos de Ana se acentuaban y la madera hinchada por el tiempo parecía moverse y rechinar doblemente al ser tocada pero Bruno no estaba en la habitación y Bruno no estaba en ninguna habitación.


Ana bajó rápidamente y la escalera se le hizo inmensa, las piernas de gelatina, sus pasos torpes, el corazón le latía tan fuerte que rompía el silencio, finalmente estaba en el primer piso salió a la calle corriendo a casa de Esmeralda.

Bruno había salido en busca de su esposa, estaba molesto por el largo viaje y por la horrenda casa en la se vería obligado a habitar por la sensiblería de su mujer, teniendo en la cuidad un departamento que recién habían comprado con mucho esfuerzo no entendía porque tenían que vivir allí.


Bruno tenía en mente convencer a Esmeralda de persuadir a su esposa para ir a la cuidad. Cuando Bruno llegó a la cabaña de la gorda, se dio cuenta que estaba todo muy callado pero no le pareció extraño, no era extraño después de la casona tenebrosa en la había estado, tocó la puerta y nadie respondió, volvió a tocar la puerta y sin esperar mucho decidió entrar, no había ninguna lámpara prendida pero si olores muy desagradables, todo estaba oscuro y sus ojos no se terminaban de acostumbrar cuando decidió salir de inmediato, se dio vuelta dio un paso hacia la puerta por inercia y se estrelló con Esmeralda, ella le agarró los brazos fuertemente, se le acercó al oído y le dijo con voz susurrante “lárgate” Bruno salio a la carrera, haciéndose la pichi y mentando la madre como nunca antes, en el camino encontró a su esposa, quien le pidió que fueran a la casa, que había una sopita caliente que Esmeralda le había preparado.

Esa noche Bruno no podía dormir, bajó a la cocina y vio el taper encima de la mesa, no tenía en mente comer pero si curiosidad, abrió el taper y encontró arena, la mitad del taper contenía arena, era evidente que la intención de Esmeralda no era que Bruno se comiera la arena pero porque echaría arena en lugar de sopa. Bruno nunca mencionó nada acerca de lo que pasó en casa de la gorda Esmeralda y el taper de arena pero si convenció a su esposa a regresar a la cuidad.


Dos meses después se inicio otro juicio para que Julia esté de acuerdo en vender la casa como terreno, el proceso duró un año y la casa se vendió, Ana se llevó a Esmeralda a su casa en la cuidad, Esmeralda es ahora la niñera de sus hijos y Bruno esta convencido o pretende convencerse de que no pasó nada esa noche infausta.

Cortados por la Misma Tijera

El infiel se considera el gran pendejo y la infiel es una pendeja. Lo cierto es que el infiel es un pendejo huevón porque casi siempre lo descubren y como si fuera poco termina misio, a diferencia de la mujer que nunca la descubren se pone ricotona, rosadita, llena de vida, regalos y usualmente llega a casa con un pollo a la brasa.

Unas de las frases mas populares entre las mujeres es “todos los hombres son iguales”
“están cortados por la misma tijera” si dicha frase fuera cierta, porque las mujeres se tardan tanto en aceptar a un hombre, si todos los hombres son iguales entonces es innecesario que se pongan exquisitas o selectivas, simplemente deberían agarrar lo que venga, total. Todos hombres son iguales.


No podemos juzgar a las chicas que se meten con cualquier hijo de vecino, porque ellas Si están convencidas que todos los hombres son iguales. Al menos ellas son fieles a sus convicciones.

Por otro lado los infieles que casi siempre son trabajadores, borrachos, peloteros, cagónes, mitómanos y fanfarrones terminan siendo cachudos, misios, solitarios, enjuiciados y taxistas.

La naturaleza del varón es trampear y porque no decirlo, de la mujer también.
La diferencia entre ambos es la desfachatez.

Existe una minoría de pobres reprimidos pero ricos moralmente, esos hombres y mujeres fieles (que son pocos) están en el mismo saco de los infieles porque tanto los hombres como las mujeres y más las mujeres, generalizan y meten en un mugroso saco a estos pobres desprotegidos, víctimas de las difamaciones por culpa de la gran mayoría de traidores.

Pobres hombres y pobre mujeres, pobres fieles incomprendidos, acusados por la negligencia de la sospecha, mujeres que se cosen la vulva y hombres que se amarran el pene. Nadie reconoció su lucha interna ni su filosofía de “no hagas lo que no quieres que te hagan”

Finalmente acabarás revolcándote con todo lo que se mueva y no tendrás remordimientos porque ya fuiste juzgado y condenado ¡OH mártir que te has inmolado!, comete la condena con un cebichito de conchas negras o cien kilómetros de verga.

La Homofóbia - El Homofóbico y El Homo

La homofobia es ruin y los homofóbicos en su mayoría se han graduado todos en machismo puro, estos forzudos no tienen la culpa de ser tan inmensamente miserables y tampoco tienen la culpa de ignorar la grandeza de su estupidez. Son sinceros equivocados, ignoran que ignoran y de eso no tengo dudas.

Debemos respetar los derechos de todos los homosexuales o de algunos nomás.
Sus derechos deben ser respetados y de eso tampoco hay dudas pero eso es teoría porque no parece que se les respete mucho.

Ya bastante tienen con la incertidumbre de su sexualidad para que encima de eso tengan que ser menos preciados.

Pero siento que algunos homosexuales no merecen todo el respeto que tanto reclaman.
De cada 10 gays, 8 están pensando en pene, y no precisamente en el suyo, tal vez allí radica todo, es por esa razón que se les ha perdido el respeto, porque ellos pierden el respeto por culpa de su arrechura  des   con   trola   da.

La mayoría de los homosexuales han sido dotados por la madre naturaleza (tan sabia ella)
Con un miembro que muchos peloteros machistas envidiarían, un gran clítoris con dos huevazos colgando y eso tampoco es culpa de ellos.

Bueno para no “desviarnos” del tema,  anal  izaremos  (del verbo izar) los derechos y deberes.

Todos tenemos derechos pero también deberes. Lo que trato de decir con mis palabras dislocadas, enredadas como ovillos de lana, es que el homosexual tiene derecho a caminar libremente sin ser objeto de burla o ser ri  di  culizado  pero tiene el deber de no mirar las entrepiernas con desfachatez.


Tiene el deber de respetar a los menores de edad, tomando en cuenta que la libertad sexual no debe ser encaminada o inducida.

Tiene el derecho a salir del closet y ser una loca desaforada pero tiene el deber de respetar a quien no quiera salir.

Tiene derecho a pensar en pene o en muchos si quieren pero tienen el deber de respetar a quienes no desean compartir el suyo con ellos.

Tienen derecho al amor y a relacionarse libremente, aún si quieren brindar apoyo económico a cambio pero tienen el deber de no usar la necesidad económica de los hetero, como punto de partida para obtener placer.

Muchos jóvenes entran al terreno de la homosexualidad por necesidad económica o simplemente por conseguir dinero fácil.

Hay una lista larga de homosexuales exitosos pero hay otra lista mucho mas larga de homosexuales acosadores, sofocados por la lujuria que encabezan las marchas en las calles.

Con Temor a Equivocarme

Lo interesante de las relaciones humanas es que no somos iguales, las discrepancias le dan sazón y razón a la vida. Se imaginan lo empalagoso que seria convivir con alguien tan parecido a uno mismo, tal vez para algunas personas sea conveniente tener alguien al lado que este de acuerdo en todo y tener de acompañante al charlatán perfecto de las noches interminables, noches en las que no tendrás que argumentar para probar tu teoría porque tu interlocutor esta de acuerdo.



Tomando en cuenta que nadie es dueño de la verdad absoluta y ¿que es la verdad absoluta? Tengo entendido que tiene que ver con un tema espiritual pero que se yo, tal vez sea mentira. Si bien es cierto todos creemos tener la razón y esa razón es nuestra verdad, y si cada quien cree tener la razón y por ende su verdad, y somos millones de personas con una verdad diferente, eso quiere decir que estamos jodidamente equivocados todos.



Me atrevo a decir con temor a equivocarme que los templos mormones son lujosos, y se podría decir que hay de todo menos Dios. (Y pensar que todo comenzó porque el señor Smith sufría de esquizofrenia)


Me atrevo a decir con temor a equivocarme que si una mujer te dice que eres lindo, quiere decir que ya fuiste, que no tienes oportunidad, al menos en esta vida perdiste toda probabilidad de irte a la cama con ella.


Me atrevo a decir con temor a equivocarme que cuando regateas el precio de un producto y el comerciante te dice que No Sale (cuando te dice NO SALE ¿te esta diciendo en ingles No se Vende?) resulta increíble que el vendedor te diga que no gana nada porque si eso fuera cierto diríamos que el señor ha estado invirtiendo toda su vida en un negocio que no es para nada rentable y siendo así, sigue en él.


Me atrevo a decir con temor a equivocarme que cuando paras un taxi y el taxista es negro o es cholo o tiene cara de choro o simplemente si es cholo o es negro, ya es choro, no te subes y esperas que pase otro taxi. Así el taxista te baje la tarifa a la mitad evidenciando cada vez mas, que es choro. No subes ni a cañones.


Me atrevo a decir con temor a equivocarme que la gran mayoría de los hombres somos infieles, eso dicen las mujeres y algunos hombres sinceros. Si la mayoría de los hombres somos infieles o son infieles (excluyéndome a solapadamente) quiere decir entonces que la gran mayoría de las mujeres son tramposas.

Para que un hombre sea infiel, tiene que serlo con una mujer o en algunos casos con un travesti pero básicamente con una mujer.


Y si no es así, y si me equivoco. Entonces se confirma la teoría de que hay dos mujeres por cada hombre en la tierra pero mi teoría es que hay tanta cantidad igual de mujeres como de hombres, entonces tenemos dos mujeres y un travesti para cada hombre varón y heterosexual.


Me atrevo a decir con temor a equivocarme que el machismo se adquiere o se integra a nuestra personalidad desde niños y solo el sentido común nos hace darnos cuenta lo absurdo que es practicarlo sin quererlo. Porque el machista cree que hace lo correcto y esa es su verdad y esa verdad es difícil de romper porque la fe es más fuerte que la razón. Si un hombrecito machista cree tener la razón así le demuestren los contrario no cambia nunca porque su razón es su verdad.


A diferencia del feminismo que mas bien se estudia y se educa, porque ninguna niña nace feminista. Las chicas feministas aprenden a odiar al orangután con pene, ¿somos orangutanes? Si ¿con pene? También. Obvio, los orangutanes tienen pene pero porque nos odian, ¿es que acaso somos una amenaza en el terreno de sus inclinaciones sexuales? O solo se trata de sus derechos y yo estoy especulando.


No estoy afirmando que las señoritas feministas sean lesbianas pero algo de eso hay.



imagen extraida del blog tiempo dederechos

La Descarga de tu Energia

Son las 7pm y ya estoy de vuelta, no me molesta para nada que hayas apagado tu teléfono, porque siempre lo apagas cuando te resientes o te molestas y la verdad, ya estoy acostumbrado.

Se que aducirás que se acabó la bateria, pero resulta sospechoso que cada vez que te molestas se acaba tu bateria,  porque si fuera cierto, entonces diriamos que tu sistema limbico, osea la region de tu cerebro que gestiona las emociones, esta conectada con la bateria de tu teléfono, es como si por las noches cuando lo conectas para cargar (cuando te da la gana de cargarlo),  te conectas tu tambien, y tu cambio de humor consume tanta energia que termina por consumir tambien la de tu teléfono,  y entonces ocurre lo que siempre ocurre, se te apaga el teléfono  pero tu no lo apagas, él se apaga solo, porque se queda sin bateria.



No estoy molesto porque sé que vas a prender tu teléfono y me vas a convencer que se apagó,  y te voy creer o voy a fingir que te creo y despues nos cagaremos de risa cuando yo te pregunte:

porque haces esas huevadas. No entiendo, porque porque!!


Por eso te quiero tanto porque me loqueas mal  y conviertes mi cabezota en un gimnasio psicologico

72 Horas y un Poquito Más


He vivido en la cuidad por 34 años y nunca habia sentido la necesidad de escapar de ella tanto como hoy. Alejarme sigilosamente del Facebook, Pte. Nuevo, Gamarra y los hermanos Yaipen.


Esta cuidad es insufrible pero tan parte de mí como las secuelas del acné y,  la vida en el campo me resulta tan aburrida que estoy seguro no podría vivir mas de un mes en una chacra rodeado de ganado, gallinas y queso fresco.



72 horas desconectado y un poquito más, es todo lo que pido; sin kola inglesa ni hamburguesas, sin sedal dúo ni speed stick, sin shamanes roneros ni bisexuales con terno, sin sexólogos de biblioteca ni invitaciones a discotecas, sin blogspot ni grupos musicales, sin chicas vocalistas ni lesbianas feministas, sin pajarracos ni gruñones de pelo largo, sin costureros mentirosos ni perros carachosos, sin loquitas bellas artes ni artistones de semáforo, sin hippies del 2010 ni bluseros blancos, sin alerta y sin conexión directa, sin comentarios en mi enlace ni mensajes en mi muro.